También hay en Quebrada Alvarado al interior de "El Maqui" una poza que tiene historia: Cuentan qué había una pareja de enamorados. Ella muy linda y rica y él muy apuesto y joven, pero extremadamente pobre.

El trabajaba cortando coligues y coirón en los cerros y bajaba de tarde en tarde al pueblo a dejar el producto de su trabajo. Era muy huraño y ni hablaba pero el día que conoció a la niña su rostro se iluminó y empezó a silbar hermosas melodías que nunca antes nadie había oído.

Sus viajes fueron más seguidos y su rostro fue cada vez más agradable con una amplia sonrisa la que ya era compartida por la niña. Así pasó el tiempo hasta que se dieron cuenta que estaban enamorados y decidieron escapar juntos al cerro.

Para que pensar en contar de sus propósitos a los padres, parientes y amistades de la niña, si nadie sabía de donde era el joven, no tenía familia ni amigos conocidos. Los más decían que era un forajido fugitivo de la justicia, pero no faltaba el que maliciaba que era el diablo disfrazado de ángel.

Cuando los padres se dieron cuenta que la niña había desaparecido, formaron una cuadrilla y salieron,en su busca. No faltaron ni perros ni crucifijos de plata en esta cacería.

Los jóvenes corrían por el cerro saltando de risco en risco. El más ágil, ella débil y temerosa. Debían llegar hasta una gran roca para estar a salvo. El saltó se volvió a para ayudar a su amada cuando la ve saltar sin esperar ayuda con tan mala suerte que cayó desde una altura de quince metros sobre unas piedra planas

El comprendió todo su drama, la vida ya no tenía significado para él. Se lanzó tras de su amada y murió junto a ella. Cuando la gente llegó al lugar se encontró con los cuerpos sin vida de los jóvenes, pero cosa curiosa no tenían ni una marca de golpe o herida. Sus cuerpos estaban intactos.

Muchos lloraron arrepentidos, dijeron que si los hubiesen dejado tranquilos habrían llegado a formar una familia y a ser muy felices.

Los enterraron juntos; causa de la muerte: ataque al corazón. Pero la historia no termina ahí. La piedra donde cayeron los jóvenes fue siendo tallada por la caída del agua de cada invierno y hoy se divisa perfectamente formado un corazón de unos cuatro metros de diámetro por doce de profundidad. Tiene las características de un plato hondo, más ancha en la orilla y angosta hacia el fondo.

Está siempre llena de agua muy helada y es de mucho riesgo para los bañistas. Hay que visitarla con el respeto que se merece.