Febrero de 1541

El Conquistador don Pedro de Valdivia, acompañado por un grupo de sus Oficiales de un Capellán, de doña Inés de Suarez, con un destacamento de Yanacochas se asomó desde la aldea de Til-Til, a la cumbre del cordón que se llamaría más adelante de "LA DORMIDA".
Don Pedro quizo imponerse por si mismo de como sería posible habilitar por allí el camino al mar desde Til-Til, por donde tenía que desembarcar los abastecimientos de víveres, materiales, soldados y caballares que debía traerle su gran amigo don Juan Bautista Pastene, que tardaban en llegar, atrasando a su vez la FUNDACION oficial de la Capital del Nuevo Extremo, debió ser pospuesta al 24 de Febrero, mientras el Decreto de fundación fue cursado el 12 de Febrero que de todos modos quedó como día de constitución de la nueva capital.

La comitiva de don Pedro tuvo que acampar pernoctando en el lugar que desde entonces se llamó de LAS DORMIDAS, cuya Capilla fue fundada por don Pedro de Valdivia como etapa obligada en el CAMINO REAL desde la costa a Santiago. Desde la cumbre que se llamó "de los cerros de Til-Til, la vista sobre el valle que se llamaría de Limachi, fue algo tan maravilloso con sus bosques de palmeras y sus esteros que la misma doña Inés exclamó:

"Pedro, si esto es una maravilla, es el mismo paraíso..." y así quedó, camino del valle del Paraíso hacia la ensenada de Til-Til.

Estas Estancias del Palmar, caían de lo alto de la cuesta de Til-Til hasta deslindar con las tierras que poseía don Juan Pastene. El Capitán don Pedro de Alvarado, en su primer matrimonio con doña Ana María de Raqqada, de la cual tuvo ocho hijos: Gerónimo, Francisca, Pedro Vicente, Josepha, Luciana, Ana María, Juan y Antonia. Al quedar viudo, después de un tiempo don Pedro de Alvarado se casó con doña María de Segobia de la cual tuvo un solo hijo, Joseph.

Mientras tanto el Capitán don Diego García y Cáceres casose en Santiago con la Española doña María Ana de Osorio con la cual tuvo la hija doña Mariana de Osorio y Cáceres (nacida en Santiago) que llegó a contraer matrimonio con el Capitán General don Alonso de Riveros y Fiqueroa del cual no tuvo hijos; pero al morir en campaña contra los Mapuches del Sur, don Alonso le tenía legado todo lo que era la Estancia de Gulmué en el partido de Limache.

Doña Mariana de Osorio se recibió de esta herencia, por el Escribano Real de la época. El resto de los antecedentes es conocido a través de las disposiciones testamentarias que doña Mariana de Osorio dictó al Escribano público don Diego de Rutal, el 26 de Mayo de 1612 y que debían hacerse efectivas a su muerte, dejando establecidos todos los detalles, hasta para su sepultura, además de establecer que las tierras que dejaba a sus "Indios y sus descendientes" y a su cuñada doña María Alvarado y a sus hijos, no se las podría quitar ni los Ministros de su Majestad, siendo esta su última voluntad.